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domingo, 20 de enero de 2008

El Perú y su salto al desarrollo


Es una preocupación del más alto nivel del gobierno peruano, la educación y la preparación profesional de su población, como base para el logro de los nuevos objetivos nacionales, uniéndose a este pensamiento, el Alto Mando de la Fuerza Aérea, considera fundamental la preparación permanente e integral de su personal en diferentes campos como el militar, tecnológico, económico, geopolítico, estratégico. Hoy sabemos que el militar del futuro no solo debe conocer de armas, estrategias y tácticas de combate, la globalización nos exige tener un conocimiento integral del país así como de la situación geopolítica, para llegado el momento poder tomar buenas decisiones.

Rescatando lo dicho por el gran estratega chino Sun Tzu: “Conócete a ti mismo y conoce a tu adversario, y no temas enfrentarlo en mil batallas”. Producto de estos nuevos conocimientos que los miembros de las Fuerzas Armadas están adquiriendo, me he permitido hacer un análisis de la evolución de nuestra economía, para evaluar algunos indicios que nos permitan detectar centros de gravedad, áreas estratégicas y puntos vitales.

El mundo observa con sorpresa la evolución de la economía peruana, hoy el país esta listo para dar el gran salto y pasar de una economía subdesarrollada, a ser un país desarrollado, con una economía sólida, pujante y que sigue creciendo a un ritmo que sorprende a propios y extraños.

Para ver que tan ciertas son estas afirmaciones, me he permitido realizar un análisis comparativo con otra economía, que provocó muchos elogios en Latino América como la economía chilena:

En marzo de 2001, las reservas peruanas apenas pasaban los $6,000 millones (1) y las chilenas alcanzaban los $14,868 millones (2), en Diciembre del 2007, las reservas peruanas ascienden a $26,672 millones (1), si las comparamos con las reservas chilenas que a la misma fecha ascienden a $16,481 millones (2), podemos apreciar que la evolución fue positiva para nosotros. Este nivel de reservas nos permite estar mejor preparados, ante cualquier posible contratiempo de la economía mundial.
Si comparamos las deudas externas, podremos darnos cuenta de lo mismo, la deuda externa chilena en diciembre del 2007 bordeaba los $52,144 millones (2), y la deuda peruana ascendía a poco más de $28,000 millones (1) al mismo mes, esto quiere decir que el Perú debe mucho menos que nuestro vecino del sur, lo que indica que vamos por buen camino a pesar que todavía hay mucha pobreza y mucha necesidad.

Ni que decir de nuestras exportaciones, en el 2001 estas apenas llegaban a $7,026 millones (1), el 2007 hemos terminado con cerca de $28,000 millones (1), todo un record para nuestro país, al respecto, hay que mencionar que los chilenos han exportado el 2007 cerca de $67,000 millones, pero no es menos cierto, que ellos importan el 70% de la energía que el país requiere, la necesidad de energía de nuestro vecino lo asfixia y va en aumento, elevando los costos de su industria haciéndola cada vez menos competitiva. Lo contrario ocurre en el Perú, que solo importa el 20% de la energía que necesita y en los próximos años debemos estar en capacidad de autoabastecernos, posiblemente hasta exportar energía, cosa que no sucede con nuestro vecino.

Otro factor para analizar, es que de los $58,995 millones exportados el 2006 ( 6) por nuestro vecino del sur, aproximadamente el 58.7% (6) de estas exportaciones, es producto de sus exportaciones de cobre (cobre refinado en bruto, cátodos, ánodos de cobre, minerales de cobre concentrado, mineral de molibdeno concentrado, desechos de cobre concentrado, etc.) y no como muchos pensábamos producto de su creciente industria; es cierto que las exportaciones peruanas también están basadas en la minería que representaron el mismo año aprox. un 62% del total, pero la diferencia radica, en que dentro de este porcentaje el Perú, además de exportar cobre, exporta plata, oro, zinc, plomo, gas, petróleo, etc. Esto nos lleva a reflexionar que si el precio del cobre bajase, nosotros nos veríamos menos afectados.

Habrá quienes pensarán, que solo estoy analizando algunos factores de los muchos que influyen en la economía y el crecimiento de un país, sin embargo son estos algunos de ellos, los cuales nos van dando una idea de cómo estamos y si realmente estamos mejorando.

De igual manera podemos analizar los fondos de las AFP, es conocido que fueron los chilenos los innovadores en la implementación de este nuevo sistema, que le ha servido como base para el gran crecimiento de su economía, así podemos decir que en el año 2001 los fondos de las AFP’s chilenas ascendían a $46,280 millones (4) mientras que los fondos de las AFP’s peruanas apenas ascendían a $4,150 millones (5), es decir que sus fondos representaban 11 veces los nuestros, sin embargo a Diciembre del 2007, ellos tienen poco más de $100,000 millones (4) y nosotros hemos sobrepasado los $21,000 millones (5), hoy la proporción es de 5 a 1, otra prueba de que nuestra economía esta mejorando y más rápido de lo que algunos creen.

No puedo dejar de mencionar el recientemente aprobado TLC con los Estados Unidos, es sabido que el crecimiento de las exportaciones chilenas, después de la firma del TLC con los EE.UU. fue bastante alentador, así tenemos que el año 2003, fecha en que se firmó el mencionado tratado, las exportaciones chilenas superaban apenas los $21,000 millones (3), el año 2004 cuando entró en vigencia el tratado superaron los $32,500 millones, el incremento fue por decir lo menos muy significativo, el 2005 llegaron a los $41,290 millones, y el 2006 alcanzaron los $58,995 millones (3), eso nos da una idea, de cómo se pueden multiplicar nuestras exportaciones, si es que nos preparamos adecuadamente para hacer frente a un TLC con los norteamericanos.


Debemos recordar que nuestro país, tiene riquezas que no han sido bien explotadas y menos aprovechadas; somos un país tradicionalmente minero producimos cobre, plata, plomo, oro, gas, zinc, molibdeno, petróleo, derivados, etc. Pero hoy debemos apuntar a darle valor agregado a nuestros productos, como base para alcanzar un crecimiento sostenido. Hay que recordar, que las teorías de “tipo alemán” de crecimiento asimétrico, sostenidas por el economista Schumpeter, dominaron la etapa de despegue de todos los países industrializados, y eso es algo que deberíamos tener presente.


También, somos un país con un territorio propicio para la agricultura, por la gran cantidad de microclimas y tipos de suelo, ideal por estas condiciones para diferentes tipos de cultivos, que solo requieren un alto grado de tecnificación para hacerlos mucho más competitivos. Por otro lado, la riqueza de nuestro mar es otro factor que no podemos dejar de mencionar, que nos permitió ser en algún momento, el primer productor de harina de pescado y que adecuadamente manejado puede contribuir nuevamente con el crecimiento que necesitamos; no quiero dejar de mencionar al turismo, el cual por elementos tales como nuestra rica y variada historia, arqueología, gastronomía, tradiciones, geografía sin olvidar el turismo ecológico, se convierte en otra gran fuente de riqueza, que sumado a otros factores de los muchos que tenemos, debemos potenciar.


Finalmente, no podemos dejar de mencionar la seguridad nacional como pilar fundamental para el desarrollo, la cual está directamente relacionada con nuestras aspiraciones nacionales, que vienen a ser nuestros sueños, deseos y pretensiones como nación, que solo busca alcanzar su bienestar y seguridad.

En algunos casos estas aspiraciones, se enfrentan a una serie de obstáculos y oposiciones provenientes tanto del interior del país, como proveniente de otras naciones extranjeras, que generan riesgos como amenazas para la seguridad y el desarrollo de nuestra nación en su conjunto.

Como lo mencioné al inicio, la evolución que van experimentando nuestras Fuerzas Armadas es positiva, hoy, podemos ver a los uniformados concientes del papel que juegan en la consolidación de nuestro desarrollo, al mismo tiempo observar a las nuevas generaciones de militares trabajando estrechamente con los civiles, los cuales ahora, están más compenetrados con sus Fuerzas Armadas y conocen mucho más de ellas, por todo lo dicho nos permitimos afirmar:

“Hoy todos juntos como un puño, debemos defender los intereses nacionales, esta no es solo la tarea de los militares de un país, es la tarea de toda la población que conforma una nación, lo cual no debemos olvidar, si aspiramos a ser un país desarrollado”.
Este artículo fue escrito por el Comandante Fuerza Aérea del Perú, Luís González Buttgenbach.

(1) Portal de MEF, www.mef.gob.pe/OFINE/estadistica_economica.php
(2) Portal de BCCH, www.bcentral.cl/estadisticas-economicas/index.htm
(3) Portal COMEX, www.portalcomexccs.cl/sitio/DesktopDefault.aspx?tabid=202
(4) Portal de la Superintendencia de las AFP Chile, www.safp.cl/safpstats/stats/
(5) Portal de Superint. de Banca, Seguro y AFP, www.sbs.gob.pe/PortalSBS/boletin/BoletinSPP/defaultbk.htm (6) Portal ProChile, www.prochile.cl/servicios/estadisticas/comercio_exterior.php

jueves, 17 de enero de 2008

Estados Unidos, y la caída de un Imperio


Como sucedió con el Imperio Persa, y siglos después con el Imperio Romano, hoy estamos viendo la caída del Imperio Norteamericano, el hegemón del mundo, desde la caída de la antigua Unión Soviética. Cuando en el año de 1989, cayó el muro de Berlín, el mundo pensó que empezaba una larga era, en la cual Estados Unidos, no iba a tener mayores problemas para mantener su supremacía, sin embargo esto no fue así, la globalización, los adelantos tecnológicos constantes, el crecimiento vertiginoso de otros estados, sumados a una mala administración de su economía, lo han llevado a convertirse en el Imperio más fugaz y corto de la historia.


La deuda total de Estados Unidos (pública, empresarial y personal) alcanzó los 50 billones de dólares en el primer trimestre del año 2007, esto equivale a que cada norteamericano, sin importar su edad hoy debe 165,000 dólares y su deuda sigue creciendo, al compás de su imparable déficit, con una sociedad acostumbrada a vivir bajo la cultura del crédito, esto quiere decir a gastar más de lo que gana. Asimismo, los últimos indicadores macroeconómicos mostrados por la economía americana, originan el canje inevitable de las reservas de otras potencias, a monedas más estables, esto va marcando la muerte anunciada del dólar y junto con ello el final del Imperio Norteamericano.


Podemos observar en primer lugar, la recesión inmobiliaria que está cada vez peor, es la más aguda en los EE.UU. de las últimas décadas, en segundo lugar, el consumo privado que representa el 70% del Producto Nacional Bruto, que ha caído en el segundo trimestre de este año, y con tendencia ha la baja, en tercer lugar, están los pagos de intereses, los cuales consumen, una proporción cada vez mayor de los ingresos, compitiendo así con los pagos de vivienda, salud y combustible, los cuales van subiendo, mientras que los ingresos y beneficios están bajando.


Estos indicadores económicos confirmarían la tendencia, el pronóstico más probable, como lo acaba de sostener la revista alemana Spiegel, así como un gran número de especialistas en el tema, es que la economía norteamericana, se encamina inicialmente a una recesión en el corto plazo y después a algo mucho peor. Si quedase alguna duda, hace pocos días, el secretario del Tesoro Henry Paulson dijo: “A la vista de los acontecimientos, la situación de los mercados financieros, empeoraría con la incertidumbre en el mercado de los bonos del Tesoro, por eso pido al Senado que apruebe el proyecto de ley, considerado por el Comité de Finanzas, para aumentar el límite de la deuda lo antes posible''.


Como vemos la única estrategia por ahora, es seguir endeudándose. Sin embargo esa no es una solución, la siguiente pregunta que nos hacemos es ¿como no pudieron, darse cuenta antes? La respuesta es, si lo hicieron. Desde los años 80, uno tras otro, los encargados de las finanzas públicas, están intentando revertir este problema sin éxito, este gobierno encabezado por los republicanos George W. Bush y Dick Cheney quiso aplicar una nueva estrategia, ésta la podemos sintetizar como la combinación de dos operaciones, que apoyándose mutuamente, deberían haber relanzado y consolidado el poderío de los Estados Unidos, una era la expansión rápida de una burbuja consumista-financiera, para producir un fuerte despegue económico, asociada a una ofensiva militar sobre Eurasia, que le daría la hegemonía energética global y desde allí la supremacía financiera, arrinconando a las otras potencias como China, Unión Europea, Rusia, India, sin embargo, esto no dio los resultados esperados agravando la situación.


El mundo pensó que la caída del Imperio Norteamericano, sería producto de una tercera Guerra Mundial, o por lo menos de un conflicto de grandes dimensiones, sin embargo, no debemos olvidar que cuando cayó la Unión Soviética, no hubo ningún tipo de conflicto. En esta ocasión, el factor económico será nuevamente determinante, hoy el entorno económico de los Estados Unidos, se ve cada vez más complicado y con matices de irreversible, la deuda es tan grande, que a pesar de su gran poder económico, no estaría en capacidad de poder pagarla, sin embargo hay personas que creen lo contrario, pienso que en los próximos 25 años, tendremos la respuesta, y podremos saber quien tenía la razón.


Este artículo fue escrito por el Comandante Fuerza Aérea del Perú, Luís González Buttgenbach.